Boletín de verano 2016

leeway

¡Comenzamos en septiembre!

Nos complace enormemente comunicaros que La Rosa de los Vientos abre sus puertas el próximo 8 de septiembre con un grupo de 6 niños de edades entre 5 y 13 años, ¡una mezcla maravillosa!Estamos muy ilusionados y tenemos muchas ganas de empezar, de crear este espacio juntos, día a día; para aprender desde el respeto a uno mismo y a los demás, a las diferencias; con la libertad de pensar y elegir lo que cada uno considere; y haciéndonos responsables de nuestros actos y decisiones, para lograr el pleno desarrollo del potencial de cada uno.

La puerta queda abierta para posibles incorporaciones. Podéis informaros de los pasos a seguir para realizar la matrícula aquí. Para cualquier duda podéis contactar vía email o por teléfono 660828829 (Paula).


Voilà!

Recuerdo muy bien la primera vez que me encontré con el libro Por fin libresde Daniel Greenberg, un clásico y el único libro de Sudbury traducido al castellano hasta la fecha. Hace poco más de 3 años trabajaba en un colegio concertado como maestra de inglés en Infantil y Primaria, a la vez que cursaba la adaptación al Grado de Primaria en la universidad. Tenía que realizar el TFG (Trabajo de Fin de Grado) y escogí estudiar “el desarrollo de la creatividad en la escuela”, en un intento de compensar mi insatisfacción y frustración con el papel que me estaba tocando desempeñar en el aula. Por momentos, me llegué a plantear si realmente mi contribución al mundo debía ser a través de la educación, o si quizá me había equivocado de profesión. Una vez más decidí dedicarme a buscar otras alternativas, y una vez más algo en mí apuntaba hacia la educación democrática. ¿Será que se me ha pasado algo por alto? – pensé – tiene que haber otra manera, y… voilá!  Di con este libro en internet y empecé a leerlo como si no hubiera un mañana. ¡Esto era lo que llevaba tanto tiempo buscando! ¿Cómo podía ser que nadie me hubiera mencionado el modelo Sudbury a lo largo de toda mi carrera y mi experiencia educativa? No daba crédito, suspiré y sentí un gran alivio, una paz y una sensación de que todo tenía sentido.

Próxima parada: visita a una escuela Sudbury

De enlace en enlace y tiro porque me toca, caí en la web de Leeway Sudbury School, una escuela en San Diego que estaba en su primer año. Me pareció el lugar idóneo para conocer el modelo de cerca y observar cómo se establece la cultura del lugar al inicio; cada vez tuve más claro que era allí donde tenía que ir, pues las puertas se me habrían una detrás de otra, y todo eran facilidades. No sólo estaban encantadas de recibirme, sino que además pude alojarme con una de las familias para reducir gastos y alargar la estancia.Antes de aterrizar en San Diego, estuve realizando una formación en Costa Rica sobre Educación Holística durante unos meses, tras la cual mi convencimiento sobre Sudbury se fortaleció. Fue una experiencia difícil, un cocktail de incoherencias pedagógicas, cuyos cimientos eran la iniciativa del aprendiz para cubrir el programa preestablecido, la libertad condicionada por expectativas ajenas, y el criterio propio basado en la aprobación externa. ¡Un mal trago! Afortunadamente la limpieza fue rápida, y tan pronto como pisé suelo en Leeway, el sabor a manipulación desapareció y recuperé la confianza en mí misma.

¡Bienvenida! Esta es nuestra escuela, si quieres después de ver el espacio te puedes leer las normas del centro – algo así me dijo Claire según llegué. En aquel momento recuerdo que no entendí muy bien por qué lo primero que me invitaron a hacer fue a leer el reglamento, me pareció un recibimiento cuanto menos inusual. Pronto aprendí que aquellas reglas eran básicas en el funcionamiento de la escuela, y que representan los límites y acuerdos que toda persona presente en la comunidad debía respetar para poder funcionar libre y armónicamente. Tampoco nadie me decía qué hacer, aunque a eso ya estaba más o menos acostumbrada después de mi estancia en Costa Rica, con la diferencia de que en Leeway nadie me estaba examinando, sino que era libre de emplear mi tiempo en aquello que considerase más apropiado. He de decir que ser tu propia jefa es todo un reto para alguien que ha pasado tanto tiempo inmersa en un sistema basado en la obediencia. Aprendes a ser más autónoma, a hacerte responsable de ti misma, a ser una autocrítica más amable y a reconocer tus propios logros. Podría quizá catalogar este aspecto como el más difícil. Por supuesto también me tuve que adaptar a la manera de relacionarnos entre adultos y estudiantes, no obstante, la tendencia a supervisar a los menores fue relativamente sencilla de superar. Cada vez que aparecía un pensamiento controlador en mi mente, me agarraba a la creciente confianza que sentía en mi interior, y si había de intervenir, lo hacía con ánimo de compartir de igual a igual, y no de impartir desde una tarima.

Quisiera recalcar que al complementar la práctica con todas las lecturas sobre el modelo educativo que pude realizar allí, mi proceso de aprendizaje se vio acelerado de forma significativa. Me explico, en este tipo de entorno predomina el aprendizaje invisible (termino acuñado por John Moravec en su libro Aprendizaje Invisible), y poder conocer las causas subyacentes a la propuesta educativa me permitió llegar a una comprensión profunda de lo que estaba viviendo. Si observamos lo que ocurre en una escuela Sudbury sin entender verdaderamente lo que hay detrás, a menudo puede parecer que no ocurre nada, que los estudiantes viven en un “eterno recreo” y que están perdiendo el tiempo; cuando en realidad, el mero hecho de tener que decidir qué hacer, y emplear su tiempo en algo que tenga sentido para ellos, ya es un aprendizaje muy valioso en sí mismo. Explicar estos procesos desde el paradigma educativo actual, en el que se valora aquello que puede ser medido por agentes externos, no tiene mucho sentido. Los aprendizajes más significativos no son calificables. Recordar datos es vagamente un reflejo de aprendizaje; más que almacenar información, lo que nos ayuda a crecer como personas, a desenvolvernos día a día y a resolver los problemas que van surgiendo, es la capacidad de encontrar la información que necesitamos y de ponerla a nuestro servicio. ¿Cómo podemos medir realmente la adquisición de estas destrezas y qué utilidad puede tener hacerlo? En todo caso, sería más útil medir cuán significativo es el aprendizaje para un individuo, y ésto sólo se puede hacer desde la autoreflexión y autocrítica.

Para mí estaba claro, todo mi cuerpo gritaba “¡yo quiero formar parte de un lugar así! ¡crearlo si hace falta!”. Era la primera vez, que yo recuerde, que cuando llegaba el fin de semana ya estaba deseando que fuese lunes otra vez para volver a la escuela. Me sentía tan a gusto, tan en mi lugar… no había duda en mí de que había encontrado lo que buscaba, y mi cometido sería hacerlo posible también para mi pueblo y mi gente. De modo que hace 2 años, por estas fechas, volví a España y declaré firmemente mi propósito, y para mi grata sorpresa, ¡no estaba sola! Desde entonces, y hasta ahora, hemos trabajado para hacerlo posible. Y gracias a la confianza de las familias que se embarcan con nosotras, este curso empezamos a crear la realidad educativa que queremos. Cuando hablo de confianza, me refiero principalmente a laconfianza en sus hijos; y ésta, a menudo es la parte más compleja, confiar en que ellos saben, son capaces y van a lograr lo que se propongan por sus propios medios. En palabras de John Holt en su libro How Children Learn(1967):

“All I am saying in this book can be summed up in two words: Trust Children. Nothing could be more simple, or more difficult. Difficult because to trust children we must first learn to trust ourselves, and most of us were taught as children that we could not be trusted.”(“Todo lo que digo en este libro puede resumirse en estas palabras: Confía en los niños. Nada puede ser más fácil, o más difícil. Difícil porque para confiar en los niños primero debemos aprender a confiar en nosotros mismos, y a la mayoría nos enseñaron de niños que no se podía confiar en nosotros”).
Paula Quintana.

Por qué he creado una escuela donde los niños hacen lo que quieren

TEDx Talk de RAMÏN FARHANGI, fundador de L’École Dynamique – la primera escuela Sudbury en Francia.

Con subtítulos en castellano


Próximamente

EVAE 2016
Programa del Encuentro de Verano de Alternativas Educativas 2016.

Las Sesiones Informativas se reanudarán a partir de septiembre.

Enlaces de interés

IDEC 2016
Resumen del Congreso Mundial de Educación Democrática, que tuvo lugar el pasado mes de junio en Finlandia, realizado por Ojo de Agua.

 

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