Preguntas Frecuentes


A pesar de que la experiencia con este modelo educativo asciende a casi 50 años —desde que Sudbury Valley School abrió sus puertas por primera vez en 1968— lo cierto es que continúa siendo una propuesta innovadora y atrevida dentro del paradigma educativo que conocemos, y a menudo surgen dudas sobre cómo se lleva a la práctica.


En esta sección tratamos de dar respuesta a algunas de las preguntas más frecuentes:


¿Cómo se accede a estudios superiores?

Los resultados del aprendizaje autodirigido han sido sujeto de varias investigaciones, entre ellas los estudios que el profesor e investigador de la Facultad de Psicología del Boston College, Peter Gray  ha realizado sobre la escuela Sudbury más veterana, Sudbury Valley School.

En su artículo ¿Y después qué? Resultados de la educación autodirigida, Javier Herrero, fundador de Ojo de Agua, habla de “una encuesta realizada por Peter Gray y Gina Riley, entre un grupo de personas adultas que han vivido una educación autodirigida” en la que podemos destacar “entre las conclusiones más relevantes”:

“Un 83% de las persona encuestadas accedió a estudios superiores. Este dato significa que la educación autodirigida no merma las opciones de las personas para acceder a la universidad, más bien al contrario. De hecho, una inmensa mayoría accede, lo que significa que su educación ha creado valor tanto para sí mismos como la sociedad en su conjunto.

Por otro lado, los encuestados mayoritariamente explican que han tenido pocas dificultades para integrarse en el mundo universitario. Esto significa que son capaces de adaptarse adecuadamente a las exigencias del mundo universitario a pesar de haber vivido una educación no institucionalizada o sin una estructura curricular predeterminada.”

A un nivel más práctico, simplemente comentar que dentro del marco educativo español existen pruebas de acceso libre para las que únicamente se ha de presentar el DNI, como laspruebas para obtener el Título de Graduado en ESO a los 18 años. Una vez superada, más adelante se pueden realizar las pruebas para la obtención del Título de Bachiller (a los 20 años) y a continuación las Pruebas de Acceso a la Universidad (o selectividad), en caso de que ese sea el camino escogido por la/el estudiante.

¿Hay reglas o algún tipo de estructura?

Sí. Las reglas y la organización del centro son un aspecto central de este modelo educativo. Todas las decisiones del centro relacionadas con el funcionamiento del mismo se toman de forma democrática en la Asamblea. Los estudiantes y acompañantes constituyen los miembros de la Asamblea y tienen derecho a voto. Las reglas aprobadas por la Asamblea se recogen en el Reglamento de Régimen Interno (RRI) y el órgano responsable de su cumplimiento es la Comisión Judicial (CJ), formada por un grupo rotativo de estudiantes y acompañantes.

En el caso de que un estudiante o acompañante rompa una regla, cualquier otro estudiante o acompañante que sea testigo puede notificar la infracción a la Comisión Judicial (CJ). La CJ investiga el incidente y después de escuchar todas las versiones de los implicados determina si la persona es “responsable” o “no responsable” del mismo. En el inusual caso de que la persona se declare “no responsable”, la Asamblea organiza un juicio para que pueda presentar su caso. Si la persona se declara “responsable”, la CJ le asigna una sentencia en función de la infracción y del expediente que tenga. Vamos a ilustrarlo con un ejemplo: pongamos por caso que una persona rompe la regla “no está permitido correr dentro del edificio”, es posible que durante un día a esta persona se le restrinja el uso de la sala en la que estaba corriendo.

¿Qué pasa si mi hijo se aburre?

El aburrimiento es un proceso necesario a la hora de tomar responsabilidad del propio aprendizaje y comenzar a decidir cómo emplear nuestro tiempo para que nos resulte provechoso. Las fases de aburrimiento son tránsitos entre una actividad y otra, podemos equipararlo al proceso de incubación ya que puede resultarnos largo y frustrante, pero gracias al aburrimiento nos vemos en la necesidad de buscar un nuevo interés, una nueva aventura. De hecho, el aburrimiento se considera como algo positivo en el modelo Sudbury. Si una persona se aburre, no intentamos evitarlo sugiriendo posibles pasatiempos o actividades provechosas, si no que damos el espacio para que puedan emerger ideas que de otra forma quizá nunca verían la luz.

¿Cómo se adquieren los conocimientos básicos?

Ciertamente lo que cada estudiante aprende en un ambiente Sudbury varía, sin embargo, existen unos conocimientos básicos necesarios para desenvolverse en la sociedad actual de forma independiente que todos terminan por aprender. De la misma forma en que aprendemos a andar y a hablar por nuestra cuenta sin la necesidad de ir a clases, o que aprendemos una lengua extranjera simplemente viviendo en otro país por un tiempo, los estudiantes aprenden a leer, escribir y adquieren nociones básicas de matemáticas de manera espontánea en el momento en el que sienten la necesidad. Y lo que no estén aprendiendo será probablemente innecesario para adquirir el nivel de independencia deseado en ese momento.

Para más información ver artículo Cómo y qué aprenden los estudiantes en Sudbury Valley School.

¿Qué pasa si mi hijo se pasa todo el día jugando a los videojuegos?

Los estudiantes son libres de pasar su tiempo como deseen, ya sea utilizando los ordenadores, jugando, o realizando cualquier otra actividad inofensiva que no viole los derechos de otros. El modelo Sudbury no da más importancia a ningún área de aprendizaje, si no que todo interés es válido y es respetado, siempre que, como decimos, se respeten las reglas del centro. Es el estudiante por tanto, el que decide de qué manera aprende, y los videojuegos a menudo resultan ser una manera eficaz de adquirir conocimientos y destrezas. En cualquier caso, el tipo de videojuegos que se pueden utilizar en el centro está regulado por la Asamblea.

¿Cuál es el papel de los adultos?

Los adultos que trabajan en un ambiente Sudbury reciben el nombre de acompañantes, y sus derechos son los mismos que los de los estudiantes.

La función principal de los acompañantes es velar por el funcionamiento y la continuidad del ambiente educativo, como cuidar el espacio, ocuparse de la administración, tratar con agentes externos, relaciones públicas y marketing, llevar a cabo las matrículas, entre otras muchas responsabilidades. Mientras los estudiantes son libres de elegir hasta qué punto se involucran en el funcionamiento del ambiente educativo, una de las diferencias entre los acompañantes y los estudiantes es que los acompañantes son responsables de estas tareas, generalmente en casos en los que los estudiantes no están preparados, dispuestos o son todavía capaces.

Puesto que los acompañantes y los estudiantes tienen igualdad de derechos, los acompañantes tienen un trato con los estudiantes similar al que tienen con amigos o compañeros de trabajo, sin buscar oportunidades para enseñarles o proporcionarles guía cuando ésta no se solicita. Por lo tanto, los acompañantes tienen cuidado a la hora de interferir en las actividades de los estudiantes, a menos de que sea necesario para garantizar su seguridad. Dicho ésto, los acompañantes también están disponibles para ayudar a los estudiantes a acceder a los recursos, e incluso presentarse ellos mismos como recursos —los estudiantes sólo tienen que pedirlo. A su vez, cada acompañante ha de ser un modelo de madurez y responsabilidad, y de una personalidad genuina.

En resumen, el papel de los acompañantes, siendo sutil, es también vital para la existencia del ambiente educativo.

¿Cómo es un día típico en un ambiente Sudbury?

Es complejo describir realmente un día típico en un ambiente Sudbury, al ser una comunidad igualitaria en la que cada cual tiene la libertad de emplear su tiempo como desee. No hay días típicos como tal, cada día es diferente pues el aprendizaje se da espontáneamente sin necesidad de un horario estándar que marque los ritmos de aprendizaje. Habrá personas que escojan seguir una rutina diaria, sin embargo, ésto puede variar dado que todo cambia constantemente. Ante la ausencia de un horario preestablecido, en el que se determina cuándo es “la hora de comer” o “la clase de Matemáticas”, la diferencia entre el trabajo y el juego es imperceptible, y el espectro de actividades que se pueden dar es muy amplio, pudiendo ser desde ociosas hasta muy formales. Por ejemplo, podríamos encontramos un grupo de estudiantes participando en un juego de forma muy seria, y otro grupo debatiendo temas “serios” como si de un juego se tratara.

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