Buscando la Felicidad


GREENBERG, D., SADOFSKY, M. y LEMPKA, J. The Pursuit of Happiness. The Lives of Sudbury Valley Alumni. Framingham, EE.UU.: Sudbury Valley School Press, 2005.

Traducción: Javier Herrero (Ojo de Agua)*


“Lo que me gusta de mi vida es que es mía. Tengo una familia muy cercana, un círculo de amigos muy estrecho y una gran cantidad de personas maravillosas en mi vida. Tengo la oportunidad de hacer muchas cosas maravillosas, como montar a caballo. No todo el mundo puede vivir sus sueños hasta el final.” (p. 153)

“Me gusta el hecho de que soy capaz de realizar en gran medida lo que deseo. No siento que tengo que hacer lo que todo el mundo espera de mí y ser una persona “normal”. Me gusta el hecho de que aún soy capaz de conseguir respeto por ser quien soy y que no sufro muchas presiones para ser quien no soy.” (p. 183)

“Lo que me gusta de mi vida es que una gran parte de las cosas que tuve intención de iniciar en los últimos diez años –cosas que deseaba para mi vida y cosas que deseaba que contribuyeran al mundo- han llegado a fructificar en la realidad. Disfruto de verdad con mi trabajo académico. Disfruto aprendiendo cómo llegar a ser terapeuta y el trabajo que he comenzado como terapeuta ha resultado verdaderamente gratificante. Soy muy, muy feliz en mi vida doméstica. Disfruto viviendo en una comunidad residencial Zen. Espiritual y emocionalmente, soy más feliz de lo que he sido nunca. Tengo profundas amistades, buenas conexiones con las personas. También siento que mi relación conmigo mismo es muy saludable y me encuentro muy bien. Hay un precioso equilibrio entre el serio esfuerzo invertido en mi práctica meditativa, en la escuela y en el trabajo; así como un precioso equilibrio de todo ello con pasarlo realmente bien. Verdaderamente, estoy disfrutando de estar vivo ahora mismo.” (p. 185)

“Siempre me estoy esforzando hacia la perfección, tratando de hacerlo mejor. Sin duda, podría lograr más en mi vida pero creo que eso es sobre lo que versa la vida, perseguir constantemente tus sueños, hacerte a ti mismo constantemente mejor persona o hacer lo que tengas que hacer lo mejor que seas capaz. Muchas veces me pregunto si soy una buena madre. Me encantaría serlo por decuplicado.” (p. 195)

“Valoro menos las cosas materiales y más el tipo de cosas orientadas hacia las personas. Es importante para mí ser capaz de cuidar de mí mismo –ser feliz por mí mismo sin depender de alguna otra persona. Es importante para mí llevarme bien con la gente y cuidar de mi familia- no sólo de mis hijos, sino también de mis padres y hermanos y tíos y tías- y amigos.

Las cosas visuales también son importante para mí. Es sorprendente cómo lo que veo afecta a cómo me siento. Creo que es porque soy un artista y percibo todo lo que veo. Me apasiona mi expresión artística. Hay algo en crear algo a partir de la nada que me proporciona una sensación de satisfacción única.

El entorno es importante para mí –cuidar del medio ambiente y no malgastar los recursos. Me gusta estar al aire libre y me gusta estar en la naturaleza. Pasé una gran parte del tiempo al aire libre en Sudbury Valley. Solía pasar mucho tiempo en el gran haya. Allí recibí mi primer beso. Pasé mucho tiempo trepando a los árboles. Era una de mis actividades favoritas. Y en el invierno casi todos los días esquiaba campo a través.

Me gusta la aventura y me apasiona el amor. Creo que me apasiona la vida, vivirla y no permitir que me pase desapercibida.” (p. 196)

“Me apasiona la verdad y la ciencia, descubrir cosas -descubrir cómo funciona el mundo de nuestro alrededor, cómo funcionamos en los niveles mecánicos, químicos, biofísicos. ¿Cómo funciono? ¿Cómo pienso? ¿Cómo funciona mi perro? ¿Qué diferencia hay entre cómo funciono yo y cómo funciona mi perro? Descubrimiento, autoevaluación y evaluación del mundo alrededor y esa clase de ciencia- tratar de descubrir lo que es verdad. Me pregunto si la verdad es algo que quizá nunca lleguemos a conocer. Pero me gusta trabajar en intentar comprenderlo.” (p. 212)

“La cosa más importante para mí es hacer un buen trabajo criando a mis hijos. Después, creo que las otras cosas importantes son hacer bien mi trabajo y mi relación con mi marido.” (p. 215)

“Si decides hacer algo, hazlo de manera verdadera con tu mejor energía y tu mejor voluntad, tan bien como seas capaz. Eso es un aspecto central para mí y aunque no significa que siempre lo logre, es un criterio.”” (p. 215)

“Siento que es importante formar parte de tu comunidad. Cuando compro la mayor parte de mi compra, si hay alguien en mi zona que se dedica a venderlo, acudo a ellos primero. Básicamente no he comprado nada en Wall- Mart. En realidad no compro mercancía barata. Compro mercancía a la gente que está cerca y trató de apoyar a mi comunidad lo mejor que puedo de esa manera.” (p. 220)

“Me apasiona que los animales sean bien tratados. Pocas cosas me molestan más que la gente que abandona o abusa de los animales. Personalmente soy vegetariana y no visto cuero por razones morales. En la medida en que me toca, cuando se trata de la comida o ese tipo de cosas, creo que es una opción personal. Pero en lo que se refiere a las mascotas o incluso a los animales silvestres, la gente que los maltrata me disgusta.” (p. 221)

“Lo que es importante para mí es mi esposa, mis hijos, mi trabajo –y en ese orden. Casi todo lo que hago es para mi mujer y mis hijos. La cantidad de trabajo que realizo es para asegurar que tienen todo lo que necesitan y trato de encontrar un equilibrio justo entre el tiempo que paso con mi trabajo y el tiempo que paso con mis hijos. A veces paso muchas horas en el trabajo –a veces trabajo los dos días del fin de semana-, pero después me tomo un fin de semana largo de descanso y simplemente paso el tiempo con mi familia.” (p. 221)

“Milito en el Partido Verde. Siempre he iniciado grupos y he formado parte de ellos, como el grupo que llamamos Guardas del Norte que se forma y desaparece de nuevo en el bosque, dependiendo de cuándo se le necesita. Logramos detener los vuelos rasantes en los corredores militares y detuvimos un vertido de ácido sulfúrico en las cercanías del Lago Superior.” (p. 225)

“Lo que es importante es cómo vivir bien en esta vida y disfrutar uno mismo y no ensuciar el planeta al mismo tiempo. Lo importante es saber cuál es ese equilibrio, esa calidad de vida que yo veo como desperdiciada y la gente ensuciando más el planeta. De modo que es importante para mí ver cómo podemos salvar ese desfase.” (p. 224)

“Tuve una gran infancia y le debo mucho de ello a Sudbury Valley. No soy alguien que haya crecido con mucha rabia cuando pensaba en cosas que iban mal cuando era más joven, porque he tenido una gran vida y ahora también soy feliz. No es algo cambiante. Si algo sucede –y todo el mundo tiene que afrontar cierto tipo de cosas- las afronto con normalidad y soy capaz de afrontar cualquier cosa que me suceda.” (p. 232)

“¡Felicidad! Lo único que quiero es tener una vida gozosa. Eso es lo más importante para mí. En realidad, no importa a qué me dedico. Simplemente aprecio el hecho de estar vivo.” (p. 232)

“Sé que cuando uno está en una situación difícil, le desafiará, pasará y uno tiene que mantenerse y no rendirse. Tengo los recursos internos. Creo que elegir hacer algo que uno realmente desea te proporciona una tremenda energía. Mucha gente pierde su energía no haciendo lo que quieren hacer porque les parece demasiado duro o atemorizador. Creo que una de las razones por las que mi esposa y yo tenemos tanta energía juntos como familia es porque estamos haciendo exactamente lo que deseamos hacer, con una actitud sin restricciones. Eso nos proporciona un montón de energía, no sería capaz de trabajar como lo hago en un empleo que odiara.” (p. 234)

“Quiero vivir una vida sustancial y profunda. No quiero evitar las jugosas y difíciles emociones y experiencias que conlleva una relación comprometida a largo plazo. Siento que estoy buscando conscientemente ese tipo de experiencia profunda y verdadera y, sin ningún género de dudas, le debo a mis años en Sudbury Valley haber aprendido a hacerlo.” (p. 258)

“Confío plenamente en lo que pienso y en lo que siento, y creo que una parte de ello puede atribuirse al tipo de libertad que me permitió decidir mi propia educación y descubrir las cosas por mí mismo y fracasar en otras también por mí mismo.” (p. 259)

“En Sudbury Valley aprendes respeto mutuo y a cuidar de los demás porque eres parte de un sistema social que te anima a pensar sobre el efecto que tus acciones van a tener sobre los demás. Sin duda, promueve a ayudar a los demás y a pensar en el grupo social más amplio, y no sólo en ti mismo. Creo que en la escuela se fomentan estos valores.”(p. 285)

“Soy como el agua. Si algo no funciona, descubro otra forma de hacerlo. Vadeo la roca.” (p. 287)

“¿Qué recursos utilizan los antiguos alumnos cuándo se han enfrentado a los principales momentos críticos de sus vidas? Hemos agrupado las respuestas que dieron a esta pregunta en las categorías que se muestran en la tabla 57. Estas mismas categorías estarían entre las mencionadas por otra muestra de población si se le formulara esta misma pregunta. Sin embargo, es notable la ausencia de cualquier mención de represión, negación, sublimación o incluso terapia –herramientas que mucha gente utiliza para relacionarse con los cambios de suerte (y que algunos encuestados pueden haber utilizado, pero no mencionado).

De interés particular en esta tabla es la distribución de las respuestas. Muchas más personas se identifican a sí mismas utilizando perseverancia, confianza y seguridad en sí mismas que las que hacen referencia a las otras categorías. Es tentador especular que esto se relaciona de alguna manera con alto valor asignado a estos tres recursos en el ambiente educativo de Sudbury Valley.” (p. 292)

“Tengo una fuerte voluntad. No me rindo fácilmente.” (p. 293)

“Siempre está ahí. Siempre lo sé. Siempre me siento confiado, ya esté asustado o feliz. Siempre siento confianza en mis propias habilidades para tomar la mejor decisión posible.” (p. 295)

“Uno de los periodos más oscuros de mi vida fue cuando me quedé embarazada y después cuando tuve al bebé, porque mi marido no tenía trabajo. Yo tampoco y nuestro panorama económico era desolador. Mi marido encontró trabajo en una cadena de montaje, pero tenía que hacer turnos de 12 horas y nunca le veía. Vivíamos cerca de la playa, pero nunca me gustó esa ciudad. Nunca me gustó vivir allí porque era demasiado caótica y frenética y nunca veíamos el color verde, no había árboles. (…) y mi actitud era: “¿Esto va a ser así? ¿Así va a ser mi vida adulta? No voy a ver a mi marido, vamos a estar estresados, seremos pobres, nos separaremos”. Entonces pensé y me dije: “No, aprendí en Sudbury Valley que puedo hacer mi propio futuro. No tengo que aceptar esto. Tenemos que avanzar.” Recurrí al conocimiento que inadvertidamente aprendí en la escuela y entones apareció mi decisión de irnos de camping durante el verano. Tenía miedo, pero me dije: “¡Vamos a hacerlo! Ahorremos algo de dinero para el camping, estemos en plena naturaleza y abandonemos esta playa.” A consecuencia de irnos de camping es que surgió la oportunidad para la tienda. Y de nuevo tuve miedo de adentrarme ahí, pero sabía que podría manejarlo si lo deseaba.” (p. 296)

“Durante mi primer trimestre en la universidad, dormí en el coche al menos la mitad del trimestre porque no tenía un lugar donde estar. Me levantaba por la mañana e intentaba ir al gimnasio a darme una ducha y me iba derecho a clase. Fue realmente duro, pero era más feliz así que teniendo que levantarme y hacer el mismo trabajo todos y cada uno de los días, ocuparme en la computadora del trabajo, hacer algunos dibujos, algunas animaciones o cualquier cosa que quisieran que hiciera aquel día. Tampoco me gustaba que me estuvieran ordenando todo el tiempo. Puesto que comencé desde abajo en mi primer trabajo, me pidieron que hiciera cosas que pensaba que eran completamente ridículas y que rechazaba hacer todo el tiempo, lo que acabó concluyendo en la pérdida de un empleo. Pero está bien. No habría llegado tan lejos sólo para ganar algunos dólares, ni pensarlo.” (p. 297)

“Viví algunos años realmente difíciles. Los primeros cuatro o cinco años después de salir de Sudbury Valley fueron muy difíciles. Soy un alcohólico en recuperación. He estado limpio durante siete años y los dos primeros años, cuando estaba intentado ordenar mi vida, pasar el mono y todo eso, fueron años muy difíciles. He estado, esencialmente, sin comunicación con mi familia y he estado viviendo en condiciones verdaderamente desesperadas, dando el siguiente paso sin dinero y luchando mucho, mucho. Así que unos cuantos años fueron verdaderamente miserables.

Limpiarme fue probablemente el cambio más importante en mi vida adulta.

Siempre es fácil mirar algo a toro pasado. Mientras te sucede, no siempre te sientes feliz. Te sientes ambiguo y un poco extraño. Creo que sentí que tuve la oportunidad porque –bueno, tuve una oportunidad-, pero sentía que mis opciones eran más bien asquerosas. No quería terminar como un zombi o con una aguja colgando del brazo o viviendo en la calle. No quería acabar en prisión. Me sentía como una mierda. (…) Sentía que estaba haciendo algo que tenía que hacer porque no podía continuar por ese camino.

Estoy muy satisfecho de la manera en que lo he manejado. He utilizado recursos que no sabía que tenía. Creo que es la mejor manera de hacerlo. Tiene mucho que ver con tener una mente abierta. Tener la voluntad de tener una mente abierta, no poner restricciones sobre la mente abierta. Una parte de ello tiene que ver con Sudbury Valley. Fui a una escuela muy diferente y que desarrolla una mente abierta y eso ayuda; pero también encontré recursos que no sabía que tenía. Es difícil decirlo con palabras, pero creo que es la habilidad de experimentar dolor para utilizarlo después como un catalizador para cambiar.” (p. 299)

“Siempre soy consciente de que nada tiene que ser permanente, pero que nadie va a cambiar nada por mí. Tengo que hacerlo yo mismo. Quiero decir que las cosas no se van a arreglar solas. Así que si hay que romper un patrón o realizar algún cambio, tienes que hacerlo tú mimo. Estoy satisfecho con la manera en que manejo las cosas.”

“Toda decisión importante, como todo tiempo en que las cosas aparecen desoladoras, parece que se me presentan como algún tipo de oportunidad para hacer las cosas mejor, pero yo tengo que tener la voluntad de afrontar el cambio y creer que puedo ponerlo de manifiesto y llevarlo a cabo. Hasta ahora, estos sentimientos no me han guiado erróneamente.” (p. 301)

“Uno está constantemente cambiando. Aunque la esencia de lo que uno es permanezca idéntica. Definitivamente, me siento cambiando constantemente y creo que es importante atravesarlos. A veces son cosas sencillamente graduales y otras veces una experiencia podría iluminar una perspectiva diferente o algo. Creo que crecer constantemente es lo más importante que hay.” (p. 302)

“El refrán dice:”La vida es lo que sucede mientras haces otros planes.” Para mí –ésta es la perspectiva del guerrero- no hay buenas ni malas experiencias, sólo oportunidades para aprender. Algunas relaciones han pisoteado mi corazón y ha habido cuestiones académicas aquí y allá, aunque no graves, pero cosas con las que luchar. Doy lo mejor de mí mismo cuando me enfrento a un desafío. Así sucede.” (p. 303)

“Cuando la gente supo que mi esposa estaba embarazada, me decían: “Ya verás, vuestras vidas van a cambiar.” Y me dijeron de la manera más despectiva que no sabía donde me estaba metiendo o que sólo esperara. Casi me insultaron y mi respuesta siempre era: “¿Sabes qué? ¡Me gusta cambiar! ¡Me gusta que las cosas cambien! No me gusta quedarme estancado, me gusta que las cosas se muevan y me gusta descubrir y aprender.” Sin cambios, la vida sería muy aburrida. Mirando a ese chico que salió al mundo y experimentó el milagro completo –sí, todo cambia y es para mejor.” (p. 305)

“Una cosa que me influyó mucho era una frase que mi padre solía decir. Era algo que decía a veces sobre un empleado. Decía que le gustaba porque esta persona miraba alrededor, veía lo que era necesario hacer y lo hacía. Y yo siempre he querido ser la persona que mira alrededor, ve lo que se necesita hacer y lo hace.” (p. 307)

“Mi madre y mi padre siempre han sido modelos para mí y algunas de las personas del equipo de adultos que aún están en la escuela y la fundaron me produjeron un gran impacto porque estaban haciendo algo imposible y logrando que sucediera contra corriente. Y eso es exactamente lo que yo he querido hacer con creces cuando dejé la escuela. Siempre, en toda clase de situaciones, pensaba:”¿Qué haría Hanna en esta situación?” Tratar de meterme en su cabeza siempre me resultó muy útil.” (p. 310)

“Sudbury Valley era enorme. Sudbury Valley era enorme de verdad. No era sólo un espacio o un lugar o un sistema de creencias, sino que las relaciones que tuve allí han sido tan sólidas –la base de amor y amistad. No siempre veo mi propia divinidad, pero sé cuándo miro a los ojos de mis amigos de Sudbury Valley lo que ven en mí.” (p. 315-6)

“Tengo lo que mis padres amorosamente llaman una fuerte red de apoyo. Mis padres me criaron junto con un grupo de padres y sus hijos a los que llamo mis madres y padres sustitutos. Y tengo muchos adultos fuertes, hombres y mujeres que estuvieron en mi vida desde que era un niño hasta ahora, gente en la que confío, gente que aún hoy está en mi vida que me ha ayudado de diversas maneras en distintos momentos de mi vida.” (p. 313)

“Estuve en Sudbury Valley durante catorce años, así que, definitivamente, fue una influencia. Creo que una gran parte trataba de cómo ser yo mismo y estar firmemente asentado e y ser independiente, resolver problemas porque en Sudbury Valley tienes que descubrir muchas cosas por ti mismo, lo que te hace más pro-activo en acometer las cosas que deben hacerse.

Viajar en general ha sido una gran influencia para mí. Creo que el viaje más influyente que he realizado fue cuando estuve en África.

Hasta ese momento me había centrado principalmente en cuestiones ambientales –al menos mi experiencia posterior a Sudbury Valley había estado centrada en asuntos ambientales en mi educación sin titulación y también en el trabajo que desempeñé posteriormente. Después me fui a África y comencé a ver las cosas de manera muy diferente, desde una perspectiva más humana. No era el primer mundo en el que había estado, sino que era el más subdesarrollado, en el este y sur de África en unos cuantos países. En los EE.UU. es muy fácil hablar de preservación y conservación ambiental y cosas así, pero si vas a África y la gente no tiene comida que llevar a la mesa o difícilmente puede conseguir suficiente leña como para encender un fuego no puedes hablar de conservación forestal. Ése fue una gran cambio de paradigma para mí, lo que me condujo a la universidad y a vivir en el extranjero.” (p. 318)

“El aprendizaje no se detiene cuando terminas la escuela; aprender es parte de la vida. En Sudbury Valley esto es muy evidente, es simplemente parte de la vida. Trato de inculcar el amor por aprender a mis hijos y la habilidad para mantener ese deseo de conocer que se puede observar en los niños de 3 y 4 años que algunas veces no puedes desarrollar en la escuela pública. Eso es algo que todavía me queda.” (p. 318)

“Echo tanto de menos Sudbury Valley. Se lo digo a todo el mundo. Fue el mejor tiempo de mi vida. Supuso un impacto muy grande en la manera en que me desarrollé y en la persona que ahora soy. Es realmente sorprendente.” (p. 319)

“Tuve mucha libertad para utilizar mi tiempo como elegía. En realidad, pasé muchos periodos muy largos de tiempo vagando por el bosque alrededor de Sudbury Valley School y alrededor del lago. Viví momentos muy significativos, con otras personas o, con frecuencia, a solas, simplemente, observando la naturaleza. Tuvo un profundo efecto en mí y me creó muchos de los sentimientos profundamente asentados que tengo sobre protección ambiental.” (p. 319)

“De haber participado de un sistema educativo tradicional, creo que ahora sería muy diferente. Creo que mi confianza en mí mismo y mi capacidad para abordar cualquier cosa que desee, en gran medida proceden de que se me haya concedido la confianza para modelar mi propia educación y esa confianza que yo percibía fue lo mejor para mí desde muy temprana edad. Nunca me encuentro en una situación en la que sienta que no dispongo de las herramientas para abordarla. A veces lleva un tiempo, si es algo nuevo, pero nunca siento que no tengo la fuerza interior, la dirección y la capacidad para hacer cualquier cosa. Eso es una parte muy importante de cómo me veo a mismo.” (p. 319)

“Sudbury Valley me dio de verdad la oportunidad de mirar dentro de mí y ver lo que yo era. También me dio la oportunidad de aprender sobre otras personas y cómo actúan cuando son dueños de su propio tiempo. Aprendí cómo hablar con las personas y cómo comunicarme y aprendí mucho comunicándome con ellas.” (p. 320)

“El área de influencia sobre el que la mayoría de las personas ha hablado ha sido el del autoconocimiento o la autorrealización (…) Algunos comentario fueron breves: “Debido a la gran libertad que tuve en Sudbury Valley, tuve una oportunidad real para mirar quien soy, mis fortalezas y desarrollar éstas por primera vez en mi vida”; “Aprendí a confiar en mí mismo en Sudbury Valley. Aprendí a intentar cosas diferentes y descubrí mis fortalezas y debilidades”; “Sudbury Valley me dio la confianza para estar cómodo conmigo mismo y eso era algo que sin duda me faltaba antes. También me convertí en un luchador, o no tan luchador sino sólo en un abogado de mí mismo.” (p. 325)

“Todos éramos iguales. Entonces no éramos muchos., pero no había diferencias entre nosotros en lo que a estatus se refiere. Todo el mundo podía expresar su opinión en cualquier materia: Creo que éste es uno de los más deliciosos ejemplos de algo así: Una niña pequeña puso una queja y fue a alguien –no sabía escribir- para que esta persona le escribiera una queja contra Danny. ¡Y la ganó! Todo el mundo escuchó tan atentamente a la niña de cuatro años como a Danny. Eso te da un sentido de pertenencia y de igualdad. Tu autoestima probablemente mejore. La mía, por cierto, mejoró mucho.” (p. 325-6)

“Cuando iba a pasar a sexto curso, estaba dirigiéndome hacia una mala dirección. Si explicabas una regla o una tarea, yo decía: “¿Por qué?” Y si tenía sentido: “Bueno, ésa es una buena regla. Me gusta que… Lo haré” Pero la escuela pública no tiene mucho que ver con eso. Me enseñaban un montón de cosas que me aburrían soberanamente, siempre he estado poco dotado para memorizar datos y números y cosas así. Me gusta aprender conceptos y vías de hacer que las cosas mejoren. De modo que cualquier cosa que deseaban que hiciera, no la hacía. Entonces llegó Sudbury Valley y no me dio absolutamente nada contra lo que rebelarme porque cualquier pequeña regla estaba explicada y tenía sentido y pude entenderlo. Había una razón para ello. Era lógico. No tenía razón de ser rebelarse contra algo que tenía sentido. Las reglas de la escuela tenían sentido. Dejé de rebelarme. Probablemente eso me salvó más que cualquier otra cosa, porque fui capaz de canalizar hacia el aprendizaje toda la energía que había utilizado rebelándome creativamente contra el sistema.” (p. 326-7)

“Creo que ahora puedo sentarme y estar totalmente satisfecho, pero entonces me sentiría estático por no estar intentando hacer alguna cosa. En mi centro, estoy satisfecho, pero en el exterior siempre estoy buscando cosas nuevas y siempre estoy intentado hacer cosas nuevas e interesantes.” (p. 329)

“Creo que cualquier cosa que me propongo, la hago. Ése es uno de los regalos de mi madre y mi padre, cómo ven a las personas en su propio trabajo de sanación y así es como veo la salud en el cuerpo: nosotros creamos nuestro mundo alrededor. Cuanto más tiempo paso curando, más lo veo. En mi opinión no hay coincidencias sólo rachas de chiripa. Es uno mismo quien hace sus propias oportunidades. La única limitación es uno mismo. (p. 334-5)

“La impresión dominante que se obtiene de las vidas de estos antiguos alumnos es que todos y cada uno de ellos están buscando la felicidad en sus vida, en el sentido clásico del término: “un estado de satisfacción placentera de la mente resultado del éxito o del logro de lo que se considera bueno. Echemos una última mirada a la forma en que los encuestados llevan sus vidas diarias. Ellos saben las cosas que les proporcionan placer y satisfacción y pueden explicar por qué sienten lo que sienten:”

“Estoy muy vinculado al reino de las actividades que normalmente se denominan “académicas”. Siempre digo que la principal razón por la que volví a Sudbury Valley como miembro del equipo es que nunca había estado en una comunidad más intelectual en mi vida. Nunca vi otro lugar en que las personas hablaran sobre todos los asuntos comenzando desde los principios básicos. Las personas están en las conversaciones porque quieren estar allí. No intentan estar allí para impresionar a nadie con su saber, no intentan lograr elogios, simplemente hablan de las cosas porque están interesados. Yo quiero una comunidad intelectual, quiero formar parte de ese toma y daca y apenas lo he visto fuera de Sudbury Valley, aunque estado en muchas universidades.” (p. 338)

“Mi familia , mis amigos y mi arte siempre han sido lo más importante para mí. La creación artística y el tiempo que pasas con la gente que quieres son probablemente dos de las cosas más importantes en mi vida. Estoy mucho más al tanto de cómo crear el trabajo que necesitas para crear; crear algo bello, crear algo interesante, está totalmente vinculado con la gente que amas. Necesito hacer trabajos, necesito lograr que sucedan cosas interesantes. Es lo que hago como forma de expresión de mi propia humanidad. Incluso si las únicas personas con las que lo comparto son las personas a las que quiero, ésas son las personas más importantes con las que compartirlo. (p. 339)

“Me apasiona trabajar. Cuido mucho mi trabajo; siempre estoy intentando hacerlo más sencillo y siempre intentando hacerlo mejor. Me apasiona tratar justamente a las personas que trabajan para mí.” (p. 340)

“Me gusta salir a la naturaleza, caminar. Vivimos a seis millas de uno de los Grandes Lagos, así que me gusta ir a la playa, deambular y leer. Me resulta difícil separar lo que es ocio y lo que es trabajo en mi vida. Por ejemplo, ayer, domingo -no tenemos nada que hacer en domingo, es un día libre- estuve haciendo jardinería porque era lo que de verdad quería hacer, pero eso también se considera trabajo. Eso también me pasa con el arte. Algunas veces el ocio consiste en parar unas cuantas horas, salir y dibujar plantas.” (p. 340)

“Me encanta el mundo natural y disfruto verdaderamente de llevar una vida simple y tranquila. Vivo entre docenas y docenas de lagos preciosos en las estribaciones de las Montañas Blancas, de modo que tengo acceso a oportunidades casi ilimitadas para escalar, navegar en canoa, nadar, navegar en barco y pescar. El océano está tan solo a cuarenta y cinco minutos de aquí. Además, la calidad de vida aquí es maravillosa. Todavía hay un reconfortante sentido de comunidad y si quiero intimidad, también la tengo.” (p. 340)

“Valoro el aprendizaje pero no necesariamente el aprendizaje libresco. El aprendizaje libresco es fantástico y puede ser maravillosamente útil y también puede ser completamente inútil. Para mí, el proceso de aprender es lo que es valioso en sí mismo.” (p. 341)


*Este libro es el resultado de una investigación realizada entre 119 antiguos alumnos de The Sudbury Valley School. Esta recensión no pretende resumir equilibradamente el contenido de dicho libro, sino sólo resaltar algunas palabras de estos antiguos alumnos que más han llamado mi atención. Algunas secciones de libro ni siquiera son mencionadas como las que se ocupan del tipo de trabajo, los motivos para elegir trabajo o estudios posteriores. Es más que probable que por ese motivo no se reflejen algunos datos valiosos (por ejemplo, que el 82% de los encuestados siguieron estudios universitarios o que más de la mitad son empleados por cuenta propia o que el 20% nunca ve televisión). Los autores del estudio son conscientes de que los resultados no pueden atribuirse a la mera influencia de la escuela puesto que factores como clase social, tipo de familia, etc… son factores muy influyentes. Tampoco la selección realizada se ajusta a la grandísima variedad de respuestas; no obstante, cuando se les pregunta a los antiguos alumnos cuál es la experiencia particular más influyente en sus vidas, la inmensa mayoría responde – como se verá más adelante- que la escuela y su filosofía han sido experiencias tremendamente influyentes en sus vidas. También mencionar que estos textos son transcripciones de expresiones orales.

http://ojodeagua.es/files/2011/11/Autodidacta_n_16.pdf